jueves, 1 de noviembre de 2012

Esguince de Hígado

Digamos que los males hepáticos no siempre han sido causados por alcohol, ya que ayer descubrí que uno puede ganarse la medalla al más hígado del año sin probar una gota. De esta forma trato de transmitir mi furia contenida contra esta sarta de trogloditas que yacen en mi centro de labores. En fin, mejor empiezo con la historia.

Todo comienza con un esguince de muñeca que resultó del choque de mi patín con esos putos adoquines que ponen en las líneas blancas del medio de la pista. Por supuesto, como la vida y el MTC son unos trolls de mierda, los adoquines son tan blancos como la línea pintada, en otras palabras, no la vi, tropecé y me saqué la mierda. Al día siguiente decidí ir a emergencia (historia que no publiqué ya que no tuvo la misma exquisitez que el primer post) y me diagnosticaron un esguince solamente, así que no me enyesaron y solo me dieron desinflamantes en ampollas y descanso médico de dos días.

Al tercer día debía ir ya a trabajar, pero la fecha coincidía con el paseo organizado por la empresa por el aniversario de la misma, así que era, o ir a trabajar como siempre, o ir al paseo y huevear todo el día. Bueno, ya sabemos qué elegí. Así que me levanté temprano, arreglé mis cosas y me fui al "paseo" con el simple fin de no ir a trabajar.

Y así empieza el día, tratando de dormir algo en el carro, soportando algunos malos olores, mandando wazap, tuiteando y admirando por momentos el paisaje porque ya no había señal 3G. Al llegar solo atiné a coger mis cosas, salir del bus y buscar cuanto antes un tomacorrientes para cargar la batería de mi celular. Un vez solucionada la necesidad energética me dispuse a seguir tuiteando y seguir wazapenado mientras todos eran llamados a la misa de confraternidad. Por supuesto yo solo los veía juntarse y llamarme, a lo que yo simplemente movía la cabeza negativamente.

La peor parte de las actividades fueron las que tenía a "hacer el ridículo" como protagonista. Esas estupideces que dicen ser necesarias para la integración de la "familia" empresarial, cuando todos sabemos que lo único que los trabajadores quieren es dinero. Aunque suene crudo, hago un paréntesis para decir que esta gente no entiende lo que es realmente bienestar laboral, dedicándose a hacer de la vida ajena un juego de chismes como si fuera la quinta de mi vieja en Barrios Altos, por eso los detesto aún más. Así que me la pasé haciéndome al loco para no tener que participar en esas estupideces.

Terminado el ciclo de desprecio a la dignidad humana, seguía la parte del día llamada: "haz lo que quieras y no jodas", la cual era mi parte favorita porque me dediqué a leer sus tuits. Acto seguido, se inician las actividades para la debacle de mi día...

Una amiga me llama para tomarnos una foto, pero como la iluminación era mala, tuvimos que acercarnos a la piscina. En ese momento un par de imbéciles a quienes nunca dí confianza me levantan en brazos e intentan tirarme al agua, pero gracias a mi amiga, quien me tomó fuerte del brazo retrasó por un momento la ejecución de mi condena. En el forcejeo, un tarado me toma de mi muñeca lastimada, lo cual luego me generó una fuerte hinchazón y el dolor que tuve que aguantar buen rato. Pero algo derrepente sucedió, una de las analistas, la número 2 en el laboratorio para ser exactos, ¡¡se tiró encima de mí para que no me lanzaran!! y la verdad, me sentí entre avergonzado, halagado, importante y medio papirriqui con jale. Luego de la confusión y de que me hayan soltado y de haber tenido que ir a buscar hielo para mi muñeca que me estaba matando, empecé a mirar a aquellas mis salvadoras con otros ojos (lo se, soy un cojudo enamoradizo), pero sabiendo que nada pasa más allá de aquellas circunstancias. Así que al final me guardé por ahí hasta que fue de noche y pudiera salir sin miedos.

Fue así como me la pasé ayer, mientras ustedes se la pasaban chupando, bailando y tirando en sus fiestas de Halloween. Luego de esto juro que nunca más iré a estas mierdas de paseos, al menos no con estos neanderthales con los que debo compartir la vida laborar día tras día.

¡¡A la mierda con todos carajo!!!


sábado, 29 de septiembre de 2012

Sala de Emergencias

Inauguraremos este espacio diciendo: "¡¡Me duele el Poto Carajo!!" Y solo porque hoy me lo dejaron como coladera después de la cantidad de ampollas que me pusieron, y todo solo porque no podía respirar, mi cabeza iba a estallar y estaba a punto de tener un paro cardíaco. Una cosa de nada, pero a mí solo me quedó soportar.

A ver, donde comienza la noche? Ahh!! sí, estaba yo en la calle caminando tranquilo, hasta que de un momento a otro me empezó a estallar la cabeza y el corazón. Yo dije: "Mierda! Me muero!, Chacalón! ahí te voy!!!!" Pero resulta que no fue tan grave, era una crisis de ansiedad, esas que te dan cuando te quedaste sin  datos en tu teléfono, se te malogró la computadora y no funciona el WIFI de tu vecino y justo a Magaly Medina se le vió el calzón sucio y quieres tuitearlo. Pero bueno! dejándonos de huevadas, así fue, llegué arrastrándome al hospital, y lo primero que veo es a una tía gritando de dolor. Se imaginarán que no fue una bienvenida muy cordial, pero yo estaba más preocupado en tuitearlo... Digo! en atenderme (Acotación circunstancial: Tenía la batería del Teléfono al 5%) y fue entonces que me midieron la presión y el pulso en el Triaje. Y como siempre: "Estás bien, no sé para que vienes. Toma, ve al tópico de Medicina" (Seguro esta tía llora desesperada cuando lleva a su hijo de emergencia porque le salió un hongo en el pié).

Una vez dentro de la sala de espera, me senté junto con los enfermos y enfermas que yacen en los hospitales comúnmente, y luego de recibir un par de mensajes y menciones guardé el celular mientras buscaba un tomacorriente y rezaba que no se apagara. Seguí esperando, esperando y esperando y esperando y esperando y esperando y zzzzzzz... Hasta que el vigilante llamó mi glorioso nombre, y fue entonces que entré a mezclarme con los más enfermos y fue el momento en el que me sentí entre los míos.

Durante la consulta me la pasé temblando por el frío de mierda que hacía, pero creo que el doc pensaba que recién me habían bañado y que estaba cogiendo distemper, así que me mandó a hacerme una placa al tórax pa' ver si soy fumón y un electrocardiograma pa' ver... lo que sea, la verdad que no se. (Acotación médica cardiológica: Esos chupones de mierda del electrocardiograma duelen cuando te los sacan).

*Se la pasa de tomacorriente en tomacorriente conectando el celular para que no muera*

Una vez terminada las sesiones en las que se divirtieron con mi cuerpo pasamos a la más interesante, volver a esperar a que el doctor te vuelva a llamar... Y esperé y esperé y tuiteé, y tuiteé y mandé Wazap y tuiteé y nuevamente la boca del vigilante se salvó del apocalipsis al mencionar mi nombre. Entro y me atiende otro doctor, que mientras me dice que es lo que tengo y cuales son las recomendaciones, un huevón se para al lado y se mete para saludar al "doctorcito", ya que al parecer era su amigo, y pedirle uno de esos favorcitos que solo a un médico internista con años en la huevada le puedes pedir, pero como me vió al lado escuchando todo, tuvo la "amabilidad" de dejarlo continuar conmigo.

Bueno, para terminar, estoy hasta las huevas, así que solo debo descansar y tomarme mis pepas para dormir que mañana voy a amanecer como nuevo, sí, como nuevo modelo en la exposición de Susan Hoefken (la del pulmón perdido para los que no la recuerdan). En fin, me voy a dormir esperando despertar en la mañana para leer sus tan amables y constructivos comentarios.

Buena Noche Madafakas!!!