A veces me pregunto si es realmente necesario estar frente a lo acontecido para entender lo que sucede en realidad. Veo constantes idas y vueltas de la verdad dicha de mil maneras pero que al final no redondean un hecho concreto sino se convierten en historias vagas que terminan yendo en direcciones muy convenientes para quien las profiere.
Me pongo a pensar ahora en esos conservadores de derecha que ahora añoran a una izquierda respetable que sea demócrata y respetuosa de la república que buscan representar, pero la contradicción empieza cuando acusan de frágiles comunistas sin principios a aquellos que muestran verdadero interés en las reformas que de verdad "reforman" el modo de vivir de la gente, maldiciendo la figura de la izquierda como si fuera un pequeño animal rabioso al que ya no pudieron seguir conteniendo.
Por ejemplo: se propone que la iglesia católica vuelva a pagar impuestos, se plantea que grandes empresas paguen sus deudas tributarias a cambio de no entrar en cobranzas coactivas como a las que muchísimos de los pequeños contribuyentes sí deben someterse; se da iniciativa de cerrar fábricas que mienten a la ciudadanía vendiendo productos alimenticios con nombres y eslogans que no van con la realidad de los insumos usados para su fabricación. Luego de ello, automáticamente los mismos conservadores de derecha arremeterían contra los propulsores de estas medidas que, desde cualquier punto de vista, serían las más justas en un país demócrata y respetuoso de su república. Harán todo lo posible para mostrar que fue un error y usarán todas sus artimañas para hacer caer en la idea de que los cambios son los culpables y no esa maldita guerra de poderes económicos que desde hace mucho tiempo saben desatar los grupos capitalistas en el mundo.
Los sistemas no cambiarán si las personas siguen creyendo sin dudar en las noticias frutos de la manipulación de la información que vivimos todos los días, así que es tiempo de mirar hacia adentro y ver qué se puede hacer desde el corto alcance que cada persona puede lograr, tratando de darse paso a la verdadera solidaridad ciudadana a fin de lograr un pequeño frente de personas comunes que buscan un futuro grandioso para ellos mismos.
Es tiempo de entender que no es necesario creer en grupos ni movimientos que acumulen el poder para darnos el bienestar que nosotros mismos podemos lograr con pequeñas acciones tales como la simple solidaridad y la constante impartición de conocimiento y la generación de nuevos saberes.
Suena simple, sí, pero tan lejano e iluso.
Las ideas van y vienen. ¿Qué daño hay en tenerlas y compartirlas?
A Day In My Fuckin Life
miércoles, 31 de enero de 2018
domingo, 29 de enero de 2017
Esa Incomprensible Realidad
El mundo moderno y sus buenas intenciones. Suena a título de una comedia de enredos en la que el protagonista es una persona sarcástica, imbécil y sin el más mínimo interés en llevar a término intención alguna. En el día a día se encuentran contradicciones tan absurdas como el amor a la Nutella y los bancos que realmente operan en beneficio de la gente.
Para empezar, es bastante espeluznante ver que la sobreexplotación de animales a fin de conseguir alimentos diariamente es normal, que es mejor desechar los alimentos procesados cercanos a su fecha de vencimiento que poder alimentar a gente que realmente lo necesita, o, peor aún, que está bien fabricar una cantidad superior a la demanda solo para asegurar sus ventas y no pensar en que se sacrificaron vidas o se cosecharon y almacenaron vegetales que evidentemente solo llegarán al tacho de basura.
El consumismo, dictado principalmente por el poder adquisitivo y el placer que produce ejercerlo, solo muestran cuan retorcido se ha vuelto el sentido común de la sociedad contemporánea. La ceguera en la que hemos caído frente a tantos avisos luminosos que ofrecen felicidad plástica y utópica ha terminado por dilapidar la sola idea de que existimos en un ecosistema que no tiene como principal individuo al ser humano, sino que requiere de todos los integrantes para subsistir adecuadamente.
—Debemos mantener las ventas de petróleo de la forma como sea posible, pues de este hemos conseguido la vida tan holgada y placentera que llevamos. Eliminemos cualquier tipo de fuente de energía renovable para que el valor de nuestro producto no se vea mellado. No importa que de esta manera estemos destruyendo el mundo y que por nuestra ambición se deterioren las fuentes de supervivencia del planeta. Hay que vivir el presente y la verdad es que no lo vemos tan mal —parece pensar un inversionista contemporáneo—.
Otro gran ejemplo es el sistema bancario dominante. Claro, es muy simple decir: "Los bancos solo buscan la manera de sacarnos más dinero", pero nadie hace mayor esfuerzo para detenerlos, o quizá hasta desaparecerlos del medio. El problema de hoy en día es que ya todos olvidaron de que muchas de las entidades existen porque sus clientes lo hacen posible. ¿Cuán racional suena que una persona que vende gaseosas en la vía pública empiece a insultar a medio mundo y luego pretenda que los comensales afectados le compren sin mayor problema? Suena ridículo, pero eso sucede todos lo días, claro, en la realidad el vendedor es una enorme transnacional o una gran corporación nacional, pero nadie entiende que aquella no existiría si no hubiesen clientes que la sostengan en el negocio. Esa idea de que "La voz del pueblo es la voz de dios" es lo más cierto que he oído en mi vida y no es que me haya vuelto creyente, pero es el ser humano quien tiene el poder de CAMBIARLO TODO, ya sea para bien o para mal. Así que, ¿qué otra forma de poder divino se puede describir si no ese?
El mundo evoluciona, pero el individuo se diluye entre la masa.
jueves, 14 de marzo de 2013
Travesía Hasta la Puerta de Salida
El día comienza con un ojo pegado y una pierna adormecida. Lo que le siguió fue una especie de travesía, al mejor estilo de Luke Skywalker cuando va a buscar a Yoda, hasta llegar al baño. Claro, todo estaba resbaloso, pegajoso, húmedo y mal oliente. Al llegar al borde de la ducha, me di con la sorpresa de que una especie de masa verde, a la cual parecían haberle crecido algunas extensiones pilosas, obstruía la rejilla del piso. En ese momento entendí que a veces Chewbacca hace fiestas nocturnas en mi ducha junto con Sirius Black y Lucian.
Luego de haber traído mi instrumento especial para eliminar este tipo de amenazas a la salud pública (Una bolsa plástica en la mano) me dispuse a aventurarme en una lucha de tentáculos, improperios y sables de luz para quitar al indeseable ser que yacía en mi baño. Una vez superado el asunto y curadas las heridas de la batalla, estiré el brazo para girar la perilla de la ducha sin advertir que una masa oscura empezaba a emanar de sus hendiduras y se empezaba a estirar para tomar mi cabeza. Bueno muchachos, lo intentamos. A ponerse la ropa nomás, hoy tampoco habrá baño...
Resulta que las medias habían huido junto con mis tan amados Boxers de la suerte. Son de la suerte, por eso no se lavan. ¿No le enseñó eso su mamá?. Ya, bueno, volviendo al tema central: Empezaba a pensar que debía reportarlos como fugitivos, pero los encontré temblando tras la refrigeradora. Mientras los iba cogiendo parecían mirarse unos a otros como diciendo: "Es el fin muchachos". No le tomé importancia y me los puse. Luego saqué mi polo nuevo (Nuevo = Lo usé para solo para el pogo del concierto de Metallica y nunca lo lavé) y un pantalón que de pronto cayó del techo en mis manos. Y luego dicen que mis Boxers no dan suerte.
La salida fue sencilla, solo había que colgarse de la liana de tela de araña que colgaba del techo y balancearse hasta lograr chocar contra la puerta y quedarse pegado en ella. Lo demás era solo despegarse, echarse el ambientador Sapolio que inteligentemente dejo pegado en la pared y salir a respirar el aire fresco de la mañana (Aire fresco = Una horneada elevadora auspiciada por el vecino del departamento del frente).
Cuando ya pensaba que lograría llegar a la salida sin problemas, me encontré con un pequeño inconveniente en la escalera. No había escalera. Pero tranquilos, esto fue tranquilamente subsanado con una simple caminata por la pared usando los mocos y chicles pegados en ella. Y listo!! Al fin en la calle... Esperen... ¿Y mi Smartphone?.
FIN
Luego de haber traído mi instrumento especial para eliminar este tipo de amenazas a la salud pública (Una bolsa plástica en la mano) me dispuse a aventurarme en una lucha de tentáculos, improperios y sables de luz para quitar al indeseable ser que yacía en mi baño. Una vez superado el asunto y curadas las heridas de la batalla, estiré el brazo para girar la perilla de la ducha sin advertir que una masa oscura empezaba a emanar de sus hendiduras y se empezaba a estirar para tomar mi cabeza. Bueno muchachos, lo intentamos. A ponerse la ropa nomás, hoy tampoco habrá baño...
Resulta que las medias habían huido junto con mis tan amados Boxers de la suerte. Son de la suerte, por eso no se lavan. ¿No le enseñó eso su mamá?. Ya, bueno, volviendo al tema central: Empezaba a pensar que debía reportarlos como fugitivos, pero los encontré temblando tras la refrigeradora. Mientras los iba cogiendo parecían mirarse unos a otros como diciendo: "Es el fin muchachos". No le tomé importancia y me los puse. Luego saqué mi polo nuevo (Nuevo = Lo usé para solo para el pogo del concierto de Metallica y nunca lo lavé) y un pantalón que de pronto cayó del techo en mis manos. Y luego dicen que mis Boxers no dan suerte.
La salida fue sencilla, solo había que colgarse de la liana de tela de araña que colgaba del techo y balancearse hasta lograr chocar contra la puerta y quedarse pegado en ella. Lo demás era solo despegarse, echarse el ambientador Sapolio que inteligentemente dejo pegado en la pared y salir a respirar el aire fresco de la mañana (Aire fresco = Una horneada elevadora auspiciada por el vecino del departamento del frente).
Cuando ya pensaba que lograría llegar a la salida sin problemas, me encontré con un pequeño inconveniente en la escalera. No había escalera. Pero tranquilos, esto fue tranquilamente subsanado con una simple caminata por la pared usando los mocos y chicles pegados en ella. Y listo!! Al fin en la calle... Esperen... ¿Y mi Smartphone?.
FIN
jueves, 1 de noviembre de 2012
Esguince de Hígado
Digamos que los males hepáticos no siempre han sido causados por alcohol, ya que ayer descubrí que uno puede ganarse la medalla al más hígado del año sin probar una gota. De esta forma trato de transmitir mi furia contenida contra esta sarta de trogloditas que yacen en mi centro de labores. En fin, mejor empiezo con la historia.
Todo comienza con un esguince de muñeca que resultó del choque de mi patín con esos putos adoquines que ponen en las líneas blancas del medio de la pista. Por supuesto, como la vida y el MTC son unos trolls de mierda, los adoquines son tan blancos como la línea pintada, en otras palabras, no la vi, tropecé y me saqué la mierda. Al día siguiente decidí ir a emergencia (historia que no publiqué ya que no tuvo la misma exquisitez que el primer post) y me diagnosticaron un esguince solamente, así que no me enyesaron y solo me dieron desinflamantes en ampollas y descanso médico de dos días.
Al tercer día debía ir ya a trabajar, pero la fecha coincidía con el paseo organizado por la empresa por el aniversario de la misma, así que era, o ir a trabajar como siempre, o ir al paseo y huevear todo el día. Bueno, ya sabemos qué elegí. Así que me levanté temprano, arreglé mis cosas y me fui al "paseo" con el simple fin de no ir a trabajar.
Y así empieza el día, tratando de dormir algo en el carro, soportando algunos malos olores, mandando wazap, tuiteando y admirando por momentos el paisaje porque ya no había señal 3G. Al llegar solo atiné a coger mis cosas, salir del bus y buscar cuanto antes un tomacorrientes para cargar la batería de mi celular. Un vez solucionada la necesidad energética me dispuse a seguir tuiteando y seguir wazapenado mientras todos eran llamados a la misa de confraternidad. Por supuesto yo solo los veía juntarse y llamarme, a lo que yo simplemente movía la cabeza negativamente.
La peor parte de las actividades fueron las que tenía a "hacer el ridículo" como protagonista. Esas estupideces que dicen ser necesarias para la integración de la "familia" empresarial, cuando todos sabemos que lo único que los trabajadores quieren es dinero. Aunque suene crudo, hago un paréntesis para decir que esta gente no entiende lo que es realmente bienestar laboral, dedicándose a hacer de la vida ajena un juego de chismes como si fuera la quinta de mi vieja en Barrios Altos, por eso los detesto aún más. Así que me la pasé haciéndome al loco para no tener que participar en esas estupideces.
Terminado el ciclo de desprecio a la dignidad humana, seguía la parte del día llamada: "haz lo que quieras y no jodas", la cual era mi parte favorita porque me dediqué a leer sus tuits. Acto seguido, se inician las actividades para la debacle de mi día...
Una amiga me llama para tomarnos una foto, pero como la iluminación era mala, tuvimos que acercarnos a la piscina. En ese momento un par de imbéciles a quienes nunca dí confianza me levantan en brazos e intentan tirarme al agua, pero gracias a mi amiga, quien me tomó fuerte del brazo retrasó por un momento la ejecución de mi condena. En el forcejeo, un tarado me toma de mi muñeca lastimada, lo cual luego me generó una fuerte hinchazón y el dolor que tuve que aguantar buen rato. Pero algo derrepente sucedió, una de las analistas, la número 2 en el laboratorio para ser exactos, ¡¡se tiró encima de mí para que no me lanzaran!! y la verdad, me sentí entre avergonzado, halagado, importante y medio papirriqui con jale. Luego de la confusión y de que me hayan soltado y de haber tenido que ir a buscar hielo para mi muñeca que me estaba matando, empecé a mirar a aquellas mis salvadoras con otros ojos (lo se, soy un cojudo enamoradizo), pero sabiendo que nada pasa más allá de aquellas circunstancias. Así que al final me guardé por ahí hasta que fue de noche y pudiera salir sin miedos.
Fue así como me la pasé ayer, mientras ustedes se la pasaban chupando, bailando y tirando en sus fiestas de Halloween. Luego de esto juro que nunca más iré a estas mierdas de paseos, al menos no con estos neanderthales con los que debo compartir la vida laborar día tras día.
¡¡A la mierda con todos carajo!!!
Todo comienza con un esguince de muñeca que resultó del choque de mi patín con esos putos adoquines que ponen en las líneas blancas del medio de la pista. Por supuesto, como la vida y el MTC son unos trolls de mierda, los adoquines son tan blancos como la línea pintada, en otras palabras, no la vi, tropecé y me saqué la mierda. Al día siguiente decidí ir a emergencia (historia que no publiqué ya que no tuvo la misma exquisitez que el primer post) y me diagnosticaron un esguince solamente, así que no me enyesaron y solo me dieron desinflamantes en ampollas y descanso médico de dos días.
Al tercer día debía ir ya a trabajar, pero la fecha coincidía con el paseo organizado por la empresa por el aniversario de la misma, así que era, o ir a trabajar como siempre, o ir al paseo y huevear todo el día. Bueno, ya sabemos qué elegí. Así que me levanté temprano, arreglé mis cosas y me fui al "paseo" con el simple fin de no ir a trabajar.
Y así empieza el día, tratando de dormir algo en el carro, soportando algunos malos olores, mandando wazap, tuiteando y admirando por momentos el paisaje porque ya no había señal 3G. Al llegar solo atiné a coger mis cosas, salir del bus y buscar cuanto antes un tomacorrientes para cargar la batería de mi celular. Un vez solucionada la necesidad energética me dispuse a seguir tuiteando y seguir wazapenado mientras todos eran llamados a la misa de confraternidad. Por supuesto yo solo los veía juntarse y llamarme, a lo que yo simplemente movía la cabeza negativamente.
La peor parte de las actividades fueron las que tenía a "hacer el ridículo" como protagonista. Esas estupideces que dicen ser necesarias para la integración de la "familia" empresarial, cuando todos sabemos que lo único que los trabajadores quieren es dinero. Aunque suene crudo, hago un paréntesis para decir que esta gente no entiende lo que es realmente bienestar laboral, dedicándose a hacer de la vida ajena un juego de chismes como si fuera la quinta de mi vieja en Barrios Altos, por eso los detesto aún más. Así que me la pasé haciéndome al loco para no tener que participar en esas estupideces.
Terminado el ciclo de desprecio a la dignidad humana, seguía la parte del día llamada: "haz lo que quieras y no jodas", la cual era mi parte favorita porque me dediqué a leer sus tuits. Acto seguido, se inician las actividades para la debacle de mi día...
Una amiga me llama para tomarnos una foto, pero como la iluminación era mala, tuvimos que acercarnos a la piscina. En ese momento un par de imbéciles a quienes nunca dí confianza me levantan en brazos e intentan tirarme al agua, pero gracias a mi amiga, quien me tomó fuerte del brazo retrasó por un momento la ejecución de mi condena. En el forcejeo, un tarado me toma de mi muñeca lastimada, lo cual luego me generó una fuerte hinchazón y el dolor que tuve que aguantar buen rato. Pero algo derrepente sucedió, una de las analistas, la número 2 en el laboratorio para ser exactos, ¡¡se tiró encima de mí para que no me lanzaran!! y la verdad, me sentí entre avergonzado, halagado, importante y medio papirriqui con jale. Luego de la confusión y de que me hayan soltado y de haber tenido que ir a buscar hielo para mi muñeca que me estaba matando, empecé a mirar a aquellas mis salvadoras con otros ojos (lo se, soy un cojudo enamoradizo), pero sabiendo que nada pasa más allá de aquellas circunstancias. Así que al final me guardé por ahí hasta que fue de noche y pudiera salir sin miedos.
Fue así como me la pasé ayer, mientras ustedes se la pasaban chupando, bailando y tirando en sus fiestas de Halloween. Luego de esto juro que nunca más iré a estas mierdas de paseos, al menos no con estos neanderthales con los que debo compartir la vida laborar día tras día.
¡¡A la mierda con todos carajo!!!
sábado, 29 de septiembre de 2012
Sala de Emergencias
Inauguraremos este espacio diciendo: "¡¡Me duele el Poto Carajo!!" Y solo porque hoy me lo dejaron como coladera después de la cantidad de ampollas que me pusieron, y todo solo porque no podía respirar, mi cabeza iba a estallar y estaba a punto de tener un paro cardíaco. Una cosa de nada, pero a mí solo me quedó soportar.
A ver, donde comienza la noche? Ahh!! sí, estaba yo en la calle caminando tranquilo, hasta que de un momento a otro me empezó a estallar la cabeza y el corazón. Yo dije: "Mierda! Me muero!, Chacalón! ahí te voy!!!!" Pero resulta que no fue tan grave, era una crisis de ansiedad, esas que te dan cuando te quedaste sin datos en tu teléfono, se te malogró la computadora y no funciona el WIFI de tu vecino y justo a Magaly Medina se le vió el calzón sucio y quieres tuitearlo. Pero bueno! dejándonos de huevadas, así fue, llegué arrastrándome al hospital, y lo primero que veo es a una tía gritando de dolor. Se imaginarán que no fue una bienvenida muy cordial, pero yo estaba más preocupado en tuitearlo... Digo! en atenderme (Acotación circunstancial: Tenía la batería del Teléfono al 5%) y fue entonces que me midieron la presión y el pulso en el Triaje. Y como siempre: "Estás bien, no sé para que vienes. Toma, ve al tópico de Medicina" (Seguro esta tía llora desesperada cuando lleva a su hijo de emergencia porque le salió un hongo en el pié).
Una vez dentro de la sala de espera, me senté junto con los enfermos y enfermas que yacen en los hospitales comúnmente, y luego de recibir un par de mensajes y menciones guardé el celular mientras buscaba un tomacorriente y rezaba que no se apagara. Seguí esperando, esperando y esperando y esperando y esperando y esperando y zzzzzzz... Hasta que el vigilante llamó mi glorioso nombre, y fue entonces que entré a mezclarme con los más enfermos y fue el momento en el que me sentí entre los míos.
Durante la consulta me la pasé temblando por el frío de mierda que hacía, pero creo que el doc pensaba que recién me habían bañado y que estaba cogiendo distemper, así que me mandó a hacerme una placa al tórax pa' ver si soy fumón y un electrocardiograma pa' ver... lo que sea, la verdad que no se. (Acotación médica cardiológica: Esos chupones de mierda del electrocardiograma duelen cuando te los sacan).
*Se la pasa de tomacorriente en tomacorriente conectando el celular para que no muera*
Una vez terminada las sesiones en las que se divirtieron con mi cuerpo pasamos a la más interesante, volver a esperar a que el doctor te vuelva a llamar... Y esperé y esperé y tuiteé, y tuiteé y mandé Wazap y tuiteé y nuevamente la boca del vigilante se salvó del apocalipsis al mencionar mi nombre. Entro y me atiende otro doctor, que mientras me dice que es lo que tengo y cuales son las recomendaciones, un huevón se para al lado y se mete para saludar al "doctorcito", ya que al parecer era su amigo, y pedirle uno de esos favorcitos que solo a un médico internista con años en la huevada le puedes pedir, pero como me vió al lado escuchando todo, tuvo la "amabilidad" de dejarlo continuar conmigo.
Bueno, para terminar, estoy hasta las huevas, así que solo debo descansar y tomarme mis pepas para dormir que mañana voy a amanecer como nuevo, sí, como nuevo modelo en la exposición de Susan Hoefken (la del pulmón perdido para los que no la recuerdan). En fin, me voy a dormir esperando despertar en la mañana para leer sus tan amables y constructivos comentarios.
Buena Noche Madafakas!!!
A ver, donde comienza la noche? Ahh!! sí, estaba yo en la calle caminando tranquilo, hasta que de un momento a otro me empezó a estallar la cabeza y el corazón. Yo dije: "Mierda! Me muero!, Chacalón! ahí te voy!!!!" Pero resulta que no fue tan grave, era una crisis de ansiedad, esas que te dan cuando te quedaste sin datos en tu teléfono, se te malogró la computadora y no funciona el WIFI de tu vecino y justo a Magaly Medina se le vió el calzón sucio y quieres tuitearlo. Pero bueno! dejándonos de huevadas, así fue, llegué arrastrándome al hospital, y lo primero que veo es a una tía gritando de dolor. Se imaginarán que no fue una bienvenida muy cordial, pero yo estaba más preocupado en tuitearlo... Digo! en atenderme (Acotación circunstancial: Tenía la batería del Teléfono al 5%) y fue entonces que me midieron la presión y el pulso en el Triaje. Y como siempre: "Estás bien, no sé para que vienes. Toma, ve al tópico de Medicina" (Seguro esta tía llora desesperada cuando lleva a su hijo de emergencia porque le salió un hongo en el pié).
Una vez dentro de la sala de espera, me senté junto con los enfermos y enfermas que yacen en los hospitales comúnmente, y luego de recibir un par de mensajes y menciones guardé el celular mientras buscaba un tomacorriente y rezaba que no se apagara. Seguí esperando, esperando y esperando y esperando y esperando y esperando y zzzzzzz... Hasta que el vigilante llamó mi glorioso nombre, y fue entonces que entré a mezclarme con los más enfermos y fue el momento en el que me sentí entre los míos.
Durante la consulta me la pasé temblando por el frío de mierda que hacía, pero creo que el doc pensaba que recién me habían bañado y que estaba cogiendo distemper, así que me mandó a hacerme una placa al tórax pa' ver si soy fumón y un electrocardiograma pa' ver... lo que sea, la verdad que no se. (Acotación médica cardiológica: Esos chupones de mierda del electrocardiograma duelen cuando te los sacan).
*Se la pasa de tomacorriente en tomacorriente conectando el celular para que no muera*
Una vez terminada las sesiones en las que se divirtieron con mi cuerpo pasamos a la más interesante, volver a esperar a que el doctor te vuelva a llamar... Y esperé y esperé y tuiteé, y tuiteé y mandé Wazap y tuiteé y nuevamente la boca del vigilante se salvó del apocalipsis al mencionar mi nombre. Entro y me atiende otro doctor, que mientras me dice que es lo que tengo y cuales son las recomendaciones, un huevón se para al lado y se mete para saludar al "doctorcito", ya que al parecer era su amigo, y pedirle uno de esos favorcitos que solo a un médico internista con años en la huevada le puedes pedir, pero como me vió al lado escuchando todo, tuvo la "amabilidad" de dejarlo continuar conmigo.
Bueno, para terminar, estoy hasta las huevas, así que solo debo descansar y tomarme mis pepas para dormir que mañana voy a amanecer como nuevo, sí, como nuevo modelo en la exposición de Susan Hoefken (la del pulmón perdido para los que no la recuerdan). En fin, me voy a dormir esperando despertar en la mañana para leer sus tan amables y constructivos comentarios.
Buena Noche Madafakas!!!
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